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12 de marzo de 2013

Redes sociales en el taller

Seguro que has oído alguna vez la frase de "si no estás en Facebook no existes", o alguna del mismo estilo y nos atrevemos a decir que en ese momento has pensado "no es necesario para mi negocio". Después de leer este post no pensarás lo mismo.



Tener presencia en las redes sociales e internet favorece el contacto con el cliente, tienes la oportunidad de hablar a los demás sobre intereses comunes, informarte de las últimas novedades e informar de tu política de precios, promociones e incluso mostrar como trabajas. Todo esto de primera mano y controlando tú la comunicación.

El problema surge cuando piensas en la persona que lo va a llevar a cabo, la secretaria, el encargado, el jefe,... Sea cual sea tu decisión debes tener en cuenta:


  • Comienza por el desarrollo de una estrategia para redes sociales, te ayudará a plantear preguntas y sus respuestas sobre tu negocio y lo que puedes ofrecer al cliente actual y potencial.
  • Planifica las acciones a corto, medio y largo plazo y recuerda revisarlo periódicamente. El mercado se mueve y más vale que nos movamos con él.
  • Comunicar es una labor a jornada completa, no solo incluye publicar sino escuchar a tus clientes o audiencia e investigar que se mueve en tu sector.
  • Requiere conocimientos específicos, si no tienes a nadie que los tenga no dudes en apostar por la formación.
  • Busca el elemento diferenciador de tu empresa para poder usarlo como eje de comunicación, si eres bueno en algo hay que explotarlo.



Siguiendo estos pequeños consejos te será mucho más fácil empezar, si crees que es necesario no dudes en contactar con profesionales que te ayuden a implantarlo desde cero, es más fácil mantener la estructura sobre unos buenos cimientos que sobre unos malos.



No lo dudes más y lánzate.




22 de julio de 2011

BUSCANDO LA MÁXIMA RENTABILIDAD


En este tiempo de crisis económica el ser una empresa de máxima rentabilidad va a hacer que perduremos y no desaparezcamos.  ¿Cómo lo podemos conseguir?

Si esto lo buscamos para un taller de automoción, especialmente en la rama de chapa y pintura, podríamos destacar las siguientes claves:

- Debemos buscar la profesionalización de las personas: desde el gerente que debe superar su origen artesanal y evolucionar a un perfil económico-empresarial, pasando por el recepcionista, el jefe de taller  y llegando a los operarios, que ya no pueden ser artesanos sino técnicos de chapa, pintura, mecánica, etc.

-Debemos adecuar el medio donde producimos: el taller debe estar diseñado de forma que los flujos de trabajo se desenvuelvan con el mínimo de movimientos de personas, vehículos y recambios, para evitar pérdidas de tiempos productivos y así conseguir el máximo número de reparaciones a realizar cada mes.

-Buscar equipamientos, herramientas y productos que nos den la máxima rentabilidad en los procesos de reparación junto con una adecuada calidad.

-Buscar una organización avanzada:  esto puede atraer la atención de clientes, compañías de seguro, empresas de alquiler... ¿En qué podemos tener una organización avanzada?  Por ejemplo en una recepción activa, implantar la cita previa, el compromiso de fecha de entrega, el control de calidad, el vehículo de cortesía, el doble turno de trabajo, la línea de reparaciones rápidas, gestión rápida del recambio y una buena gestión de los residuos.

-Monotorizar en tiempo real el funcionamiento de todas las órdenes de trabajo. De esta forma podemos controlar la rentabilidad de cada operación, detectando posibles errores y aplicando soluciones.  Para esto nuestro gran aliado es la informática. Debemos implantar un sistema adecuado y capaz de coordinar todos los sistemas organizativos del taller.


-Tener en cuenta la importancia del personal adecuado.  Muchas veces para una correcta selección de personal debemos valorar más la capacidad para aprender y evolucionar que sus conocimientos. Tener claro que la formación continua de nuestro personal es una inversión necesaria y no un gasto innecesario.  Si a todo esto añadimos una incentivación adecuada conseguiremos facilitar que todas las personas del taller aporten su esfuerzo en la dirección de la máxima rentabilidad.

Si nuestra empresa sabe gestionar todos estos factores, seremos una de las mejores y más rentables, superando las dificultades que estamos viviendo en este tiempo y que podremos vivir en el futuro.